Efecto retardado
Ella hablaba, me explicaba, me contaba, suspiraba resignada. Yo no hacía más que fumar y preguntar entre bocanadas "¿de veras?" Y ella afirmaba, suspiraba resignada, y empezaba de nuevo a explicarme, a contarme. Y yo escuchaba y pensaba lo extraño que me resultaba todo, en especial mi falta de emoción. No me sentía ni asombrada, ni preocupada, ni consternada. No hacía más que fumar y preguntar de vez en cuando "¿de veras?" Ella terminó de hablar. Yo terminé de fumar. Bajamos, volvimos a nuestos asuntos. No dijimos nada. Eso fue hace unos 4 horas. Hace 10 minutos mientras pensaba en que ponerme para salir, me sorprendió una lágrima. Rodó y rodó y rodó por mi mejilla. Y yo me detuve a escribir esto.